El DNS directo lleva un nombre a una dirección. El DNS inverso lleva la dirección de vuelta a un nombre, y los servidores de correo lo comprueban: una dirección sin nombre, o un nombre que no cuadra, se trata como una conexión doméstica enviando spam.

Mire qué dice el suyo

dig -x 1.2.3.4 +short
# should print mail.yourdomain.com.

Un nombre genérico del proveedor -algo con los dígitos de la IP dentro- es lo que viene por defecto, y no basta para un servidor que envía correo.

Se configura en el proveedor, no en su DNS

El DNS inverso vive con quien posee la dirección IP. No puede ponerlo en su propia zona, por mucho que quiera. Es un campo del panel del proveedor, o una petición al soporte.

Los tres tienen que concordar

  • El registro inverso apunta a un nombre, por ejemplo mail.yourdomain.com.
  • Ese nombre resuelve hacia delante, de vuelta a la misma IP.
  • El servidor de correo se presenta con ese mismo nombre en el HELO.
dig mail.yourdomain.com +short   # must be the same address
postconf myhostname             # must be the same name

Una discordancia es peor que nada

Un registro inverso que apunta a un nombre que no resuelve de vuelta, o un HELO que no cuadra con ninguno de los dos, se lee como un error de configuración o una falsificación. Los destinatarios lo puntúan peor que una dirección sin registro alguno.

Si envía a través de un relé o un proveedor transaccional, lo que cuenta es el DNS inverso de ellos y el suyo da igual, y esa es una de las razones por las que un relé es más fácil que llevar su propio emisor.