Vigilarlo todo produce avisos que nadie lee, que es lo mismo que no vigilar nada. Cinco señales cubren casi toda caída, y cada una tiene un nivel que deja tiempo para actuar en vez de contarle que ya ocurrió.
Las cinco
- El disco, al 80 %. No al 95. Un disco que se llena de noche deja el sitio caído hasta que alguien despierte; el 80 % es una tarea para la mañana.
- La memoria, en cuanto se empieza a usar swap. Swap en uso significa que la máquina está peleando y que todo va ya lento.
- La carga, medida contra su número de núcleos. Avise al doble de los núcleos sostenido cinco minutos: un pico es normal, una meseta no.
- La caducidad del certificado, a 21 días. La renovación corre a los 30; si a los 21 no ha ocurrido, algo la está bloqueando.
- El sitio en sí, desde fuera. Todos los servicios pueden estar en verde mientras la página devuelve 500.
Desde fuera, no desde el servidor
Una comprobación que corre en la máquina que comprueba no puede decirle que la máquina es inalcanzable. La comprobación más importante es una petición HTTP desde otro sitio, buscando un texto concreto en la página, no solo un 200.
curl -fsS --max-time 10 https://yourdomain.com/ | grep -q 'Sign in' || alert
Mantenga avisos que merezca leer
Un aviso que salta cada día y se ignora cada día es peor que no tener aviso: enseña a todos a ignorar el canal, también el día que importa. Si algo salta y usted no hace nada, o arregla la causa o borra el aviso.
Mire la tendencia, no solo el umbral
Un disco al 60 % está bien. Un disco que la semana pasada estaba al 40 % no lo está: se llenará en quince días. Una gráfica responde al «cuándo», cosa que un umbral no hace nunca.
EGPNL muestra CPU, memoria, disco y tráfico por servidor con su historial. Los planes gestionados añaden la comprobación externa y la guardia de respuesta, que es la parte que no se puede automatizar.